Ábrelo.
No tengas miedo y tira del manillar, abrirás un cajón de sueños, locuras, canciones, risas y lágrimas mezclados sin orden alguno...
Descubrirás mi mundo, unico e irrepetible al igual que el tuyo, un mundo lejano y cercano, normal y extraño, alegre y triste, silencioso y musical, enorme y a la vez tan pequeño que cabe en un cajón...

24/4/08

¡¡Ya falta pocoo!!



¡¡El lunes me voy a Asturiaaas!! :D soy feliiz XD
Ayer entregaron los premios del concurso cutre de literatura del insti, ¡¡gane el primer premioo!! :D:D:D:D soy mas feliiiiiz ^^ es un concurso cutrisimo (participo el relato de la entrada anterior. Si, ese que tuvo tantos comentarios XD Gracias por comentar ^^) pero a mi me sigue haciendo mucha ilusiooon :D
tengo 60 € para gastar en el corte ingles y no se ni lo que compraaar T.T voy mañana con alberto y damaris que tambien ganaron premios XD y despues se acopla mas gente y vamos al billar y a cenaar :D
y el sabado en un club de tenis de claudia asan unos cerdos y a lo mejor voy... wiii
Esta semana no tuve clase ni hoy ni el martes... geniaal!! ya me se sociales y me quito el examen mañana, ya tengo casi hecho el trabajo de lengua, la tarea terminada... soy feliiiz!!

Y bueno... como habran podido comprobar... ¡soy feliiiiz!! XD















PD: si... soy un poco repetitiva... XD ¡pero soy feliiz! :D

PD2: que entrada mas idiota XD pero me da iguaaal :D (no pregunten porqué me da igual, creo que podria morir si oyen una vez mas la dichosa frase xDDD ¡soy feliiiz!! feliiiz!!

8/4/08

¡Un año!

¡Hola! Hoy hace justamente un año que abri este blog sin muchas esperanzas de comentarios... Bueno, parece que mis esperanzas se cumplieron xDDD Mil gracias a todos los que comentan/han comentado en mi blog, siempre me hacen mucha ilusion las opiniones ^^ ¡Sigan asi! XD
En este año el blog ha sufrido algunas transformaciones... no me acuerdo que plantilla tenia yo antes de esta o.O Todo lo que se deja de usar (o muere) se olvida... O casi todo (espero)
Dejo este relato de una muerte que por suerte no ha ocurrido, pero me siento asi de todas formas por alguna razon, a pesar de que hoy fue un dia divertido y tranquilo, con muchas horas libres por razones estupidas (nº 1: la alarma de incendios se activo sola, y no podian quitarla asi que no se podia dar clase por el ruido, asi que tuvimos que esperar hasta que llegasu un tecnico... perdimos mas de 1 h XD)
Aquí queda el relato, para quien quiera leerlo.

Mi abuela (que asco de titulo, se aceptan sugerencias >.<)

Caminaba por las calles mojadas de una Barcelona invernal, envuelta en mi abrigo y agarrando un paraguas gris con fuerza, en un pobre intento de no mojarme. La lluvia parecía reflejar mi estado de ánimo: caía. Tarde o temprano, todos caen arrastrados por la muerte hacia una vida mejor. Una parte de mí se alejaba sin remedio, cayendo en un pozo sin fondo del que no volvería: el recuerdo de mi abuela. O al menos, eso es lo que nos dijo el médico. El cáncer avanzaba inexorablemente, como un ejército asesino en miniatura, escondido en su cuerpo. La quimioterapia había debilitado demasiado a mi abuela, que ya apenas podía levantarse de su cama.

Sin darme cuenta, ya había llegado a su edificio. Entré en el ascensor y subí hasta el cuarto piso. Saqué las llaves y entré silenciosamente en la casa de mi abuela, sintiéndome casi una intrusa en un mundo de recuerdos pasados.

Como en cualquier casa como esa, un paragüero lleno de bastones de todo tipo, sobrios u ostentosos, metálicos o de madera, pesados o ligeros, finos o gruesos, daba la bienvenida a los visitantes. A un lado, el salón, con un magnífico piano de cola como centro de atención, cuya tapa no escapaba de la marea de rostros y momentos atrapados en un papel, atrapado en un marco. El blanco y negro desgastado de sus teclas aún llenaba la casa, de vez en cuando, de alguna melodía que transporta a años anteriores, cuando las voces infantiles aún resonaban en el pasillo y una madre amorosa decía a sus hijos que era la hora de comer. Aunque en ese momento las únicas notas que sonaban eran las del silencio y la enfermedad, las de la tristeza; las notas de la muerte.

Era una de esas casas llenas de muebles viejos de madera maciza, pesados y resistentes, con miles de cajones secretos en los que se escondían recuerdos cuyo dueño probablemente hubiera olvidado. Esos muebles estaban cubiertos de pequeños objetos inútiles y decorativos, que en un tiempo anterior fueron de uso habitual. Teteras y tazas de porcelana, marcos con fotografías en blanco y negro, y recuerdos comprados en cientos de viajes recogían el polvo que les cubría con un manto gris de olvido, quitándoles el brillo que alguna vez les perteneció.

Las paredes estaban cubiertas a partes iguales por retratos y cuadros, y por estanterías que llevaban hasta el techo el conocimiento polvoriento de cientos, quizás miles, de libros que no recordaban la última vez que fueron abiertos. Las sábanas, toallas y servilletas bordadas mostraban dibujos, nombres y muchas horas de dedicación escondidas en armarios de cerraduras oxidadas cuyas llaves probablemente jamás sean encontradas.

Una de las habitaciones decía que en ella creció más de un niño: un circo en miniatura, ya casi en ruinas; juguetes de cuerda; muñecas de trapo; tebeos de otra época, cuyas tapas luchaban por no caer; una cuna con las sábanas aún puestas, sin una arruga, lo mismo que las camas de la litera del lado opuesto; un pequeño armario en el que aún podían encontrarse pequeñas prendas olvidadas…

Casi podía imaginar a mi padre y a mis tíos de pequeños, jugando allí felizmente, peleándose por cierto juguete o por ver quién conseguía hacer rodar mejor aquella vieja peonza. Y de fondo, siempre mi abuela. Haciéndoles reír, resolviendo sus discusiones, contándoles un cuento antes de ir a dormir. Con su inagotable energía, sus ganas de vivir, de conocer mundo, de ser feliz.

En la cocina, Teresa me dio la bienvenida. Era la mujer que limpiaba, cocinaba y cuidaba de mi abuela. Un cielo de chica, siempre dispuesta a ayudar. Había emigrado desde Ecuador, en busca de una vida mejor, y la había encontrado.

Miré al reloj de pared, tratando de descifrar sus elegantes pero ininteligibles números romanos, hasta darme cuenta de que eran las cinco y diez. Decidí ir a ver a mi abuela, para hacerle compañía.

— ¿Se puede?

— Sí, claro hija, pasa.

— ¿Cómo estás, abuela? ¿Algo mejor?

— Si, aunque sigo cansada y sin apetito. Tengo la barriga revuelta, siento que si trato de levantarme caeré para siempre…

Caer. Había usado la misma palabra con la que, hacía poco, yo había comparado la muerte. ¿Era casualidad? Un escalofrío recorrió mi espalda.

—No te preocupes, abuela, te pondrás bien… Seguro que sí, ya verás. Tú eres muy fuerte.

— No, niña… Siempre he sido fuerte, sí, pero la enfermedad me debilita mucho… Nunca me había sentido tan débil. He tratado de ganarle la batalla al cáncer, pero no he podido. Sé que moriré por su culpa, y lo acepto. Todos tenemos que morir, y pronto será mi turno.

— Qué cosas dices, abuela, seguro que te recuperarás —intenté infundirle algo de optimismo, pero era difícil darle algo que ni yo misma tenía.

— Sabes tan bien como yo, como tus padres, como tus tíos y como el médico que no es así. Moriré, pero tras una vida feliz. Una vida que nunca dejé de disfrutar, con tu abuelo, con tu padre y sus hermanos, y también contigo y con todos tus primos. Me has dado muchas alegrías, Ester, y quiero agradecértelo.

— Pero, abuela… No hace falta. Tú me has hecho feliz a mí también, con eso es mucho más que suficiente.

— Qué cosas dices. Cuando no esté aquí, con el tiempo todos los recuerdos que tienes de mí se borrarán. Quiero que tengas algo mío, para que nunca te olvides de mí, y así yo nunca me olvidaré de ti.

En ese momento se incorporó dificultosamente, y alcanzó una libreta que descansaba en su mesilla de noche. Sus tapas, algo desgastadas, mostraban un dibujo de la luna, semioculta tras una nube, reflejándose en el mar. Era realmente preciosa.

— Ester, toma esta libreta. La compré en uno de mis viajes, no recuerdo exactamente cuál. Durante años y años he dibujado en ella, sin que nadie lo supiese, todo lo que mi imaginación me proponía. Muchos no son más que esbozos hechos a prisa, ninguno de ellos tiene gran valor artístico. Pero son mis dibujos, los dibujos de media vida. Y ahora te pertenecen.

Apenas podía creer lo que oía. Estaba maravillada, tan emocionada que apenas me atrevía a abrir la libreta. Aquello era el mayor tesoro que nadie me podría dar nunca. Y se lo dije.

— Abuela… Gracias, mil gracias. Es el mejor regalo que me han dado nunca.

Y entonces la abracé, con cuidado de no hacerle daño, y con las lágrimas asomando a mis ojos. Sentí cómo me devolvía el abrazo, pero el suyo fue un abrazo débil, apagado, un abrazo que poco a poco… caía.

— De nada… Una última cosa: no mires los dibujos hasta que te hayas ido. No me gusta que nadie los vea frente a mí.

En ese momento vi un brillo en su mirada, un brillo de esperanza e incluso algo del optimismo que había tratado de insuflarle. Por un tiempo, pensé que ese brillo la reviviría, y todo sería como antes.

Sólo por un tiempo.

De pronto, vuelvo a la realidad. Otra tarde mojada, todavía en Barcelona. La lluvia cae, al igual que mis sentimientos, igual que los sentimientos de todos los que estamos aquí. Igual que el féretro de mi abuela, que poco a poco se hunde en la fosa que será su tumba. Igual que las lágrimas que caen por mi mejilla, mezcladas con la lluvia, hasta que se estrellan contra el suelo ya encharcado.

Me llevo la mano al bolsillo de mi grueso abrigo, para notar el reconfortante bulto rectangular del cuaderno de mi abuela. Me lo dio hace varios meses, cuando aún estaba viva. Desde entonces mejoró, todos creíamos que se salvaría, que volvería a ser ella. Pero entonces, cuando mejor estaba, cayó en picado. Unos días después de eso, murió.

Sólo entonces abrí su libreta. Sus dibujos, todos ellos hechos con lápiz, eran realmente bellos. Paisajes de todo el mundo pasaron ante mi mirada, y también personas. Algunas conocidas, otras no. En alguno de aquellos dibujos creí reconocerme de pequeña, pero no estoy segura de que realmente sea yo.

Ahora es demasiado tarde para preguntarle. Ha muerto, pero en mi corazón, y espero que en el de todos los demás, sigue viva.


Siempre lo estará.



PD: No me termina de convencer la foto... pero queria poner una mia y es la unica que me pegaba mas o menos con la historia... que pena no tener una del piano de mi abuela T.T

24/3/08

Super Lauras, SL

Bueno, hoy me dado cuenta de que en todo este mes solo he puesto una entrada. Y me parece fatal ¬¬ Asi que, como no me apetece escribir un relato... Hare como Laurita y les presentare a todos nuestra empresa. Con todos ustedes...
Super Lauras, SL


En nuestra empresa, lo que buscamos es pasarlo bien. Nuestros objetivos en el mercado son claros: reirse. Divertirnos es nuestra premisa.


Un poco de historia
Super Lauras, SL nació el 28 de enero del 2008. Laura B (yo) fue la ideadora de este gran proyecto, y lo puso en marcha junto a Laura H. Desde ese dia se consideraron co-presidentas. Laura B, con intención de promover su empresa, le informó sobre ella a otra Laura (F) que conocía, que al principio no quiso participar ya que no le gustaba su nombre. Sin embargo, le presentó a otra Laura (C), a la que sí le gustó la idea. Se convirtió en vicepresidenta. Entonces, Laura F sintió la llamada del negocio y decidió unirse también. No pudo más que ser secretaria ejecutiva (remarcando ejecutiva, para que suene mas finolis).

Constitución

-Artículo 2 y medio del 6º libro: no saber el nombre de la empresa y/o el día de su fundación (28-01-08) es delito de estado.

-Articulo 3'48: no cuestionaras las decisiones de otra laura, y menos si es tu superior

-Artículo 3.5 epígrafe 4: Traición, no poder o no tener tiempo para hablar con otra Laura es un grave delito.

-4º tomo, sección 3ª, norma 5: Molestar a otra Laura cuando intenta concentrarse en un trabajo urgente queda prohibido.

-Artículo 7.3 b): Insultar a otra Laura, o insinuarlo, es castigado con la muerte.

-Artículo 7.8’3: defender hasta la muerte a cualquier Laura es un deber ineludible.



Plantilla y personal

1- Laura B, Copresidenta y Fundadora: leer, escribir, pasarlo bien, chatear, voley, reírme con los amigos, quedar, escuchar música, resolver problemas de logica…

2- Laura H, Copresidenta: leer, escribir, mesenger, sims 2,ver la tele y todo lo que signifique hacer el vago en general :P

3- Laura C, Vicepresidenta: reírse, escuchar música, ver la tele, jugar a los sims 2

4- Laura F, Secretaria Ejecutiva: anime, manga, animales, escuchar música, compañeros de clase, las chuches, los videojuegos…

5- Laura C, Tesorera y miembro mayoritario de la empresa: ni idea

6- Laura H, : ni idea



Propósitos cercanos
Una vez aprobados en junta (o.O), los pongo:
-Instaurar un saludo oficial.
-Crear un blog de empresa.
-Aumentar la plantilla.
-¿Conocernos algun dia? XD
-Cualquier otra cosa.


Bueno, estos son mis principios empresariales, a pesar de que odio la economia. Tambien tengo un partido politico sin nombre y una ONG llamada Gracias Sin Fronteras... Pero esos estan menos desarrollados.
¡Un beso y feliz mini-vuelta al cole! ^^
lauris

9/3/08

La biblioteca

Salí del edificio rápidamente, cargando como mejor podía con todos aquellos libros, ansiosa por llegar a casa. Tenía que leer.
Ir a la biblioteca siempre se me había antojado como algo emocionante, aunque ya la hubiese visitado innumerables veces. Perderme entre las filas y filas de estanterías repletas de libros polvorientos, algunos de los cuales no habrían salido de allí en años; recorrer los pasillos en los que se ocultaban miles de historias nuevas, aún por descubrir; recorrer con el dedo los lomos gastados de todos aquellos libros que habían pasado por incontables manos, buscando la signatura correcta, aquella que con unas pocas letras indicase el nombre del autor y del título buscado, para sacarlo cuidadosamente y contemplar con una sonrisa la recién descubierta portada, algo afeada por el papel de forrar que la protegía de las manos sudorosas y descuidadas de algunos lectores.
Pero lo asombroso de ir a la biblioteca, lo realmente cautivador de cualquiera de esos templos de relatos, no eran tanto las historias que contaban los libros, sino las historias que se iban acumulando en ellos de préstamo en préstamo, las historias que convertían un ejemplar como tantos miles en único, historias que entre todos se tejían lentamente, de las que todos éramos y somos protagonistas; historias que pocos sabían encontrar entre las páginas intrigantes de una novela en la que esos detalles pasaban desapercibidos.
El primer lugar en el que buscar esas historias era la pequeña hoja en la que se marcaban con sello las fechas en las que el libro debía ser devuelto. Un día se secaba la tinta azul y usaban negra, en otra ocasión el sello se perdía y el día del fin del préstamo era anotado con lápiz, con una caligrafía cursiva y elegante. La misma hoja revelaba, como una suerte de anillos en un árbol, los períodos que el libro había pasado solo en un estante, sin poder compartir su historia con nadie, recogiendo polvo durante meses e incluso años, y los tiempos en que era más que solicitado, retirado de su lugar apenas unas horas después de su colocación.
Pero las verdaderas historias empezaban al mismo tiempo que la novela. No importaban tanto las esquinas dobladas junto a una mancha de café en un momento intrigante. Lo que realmente me atraía eran aquellas palabras subrayadas, fragmentos sueltos de frases que no tenían ningún sentido especial para mí, para nadie. Sólo para quien las había marcado, quien les había encontrado un valor sentimental especial, quien se sentía extrañamente atado a aquellas palabras que para otras personas no significarían nada. Palabras que solas eran incoherentes, no tenían ningún significado ni eran frases relevantes en el libro, escritas magistralmente con intención de impresionar a cualquiera.
No, las frases subrayadas no eran las que esperaba encontrar así, sino las que sólo a una persona de cada mil, de cada millón, les llegaban al corazón. Palabras que evocaban recuerdos olvidados, amores inconfesables de infancia, deseos profundos e insospechados, sueños nocturnos que volvían a la mente después de que el lector los creyese perdidos para siempre en una niebla matutina… Todas esas historias, o parte de ellas, se reflejaban en cualquier libro de la biblioteca.
Y yo, perdiéndome en mis pensamientos, jugaba a completarlas sobre mi libreta.


¡Holaa!! Bueno, aqui les dejo un relato que aacbo de escribir hace nada, recien sacado del horno xD
A ver que me acuerde de todo lo que tengo que decir... Ah si, muchas gracias a todas las que comentaron en la entrada anterior, mil gracias ^^ Lo de seguir la historia... pfff es que me costo mucho escribir solo eso, y es una historia real que no lo es, tendria que pasar tiempo y ver si sigo o no.
BUeno, primera entrada de marzo... el dia de las elecciones!! A mi como que la politica ni me viene ni me va, pero me he dado cuenta que las proximas elecciones yo podre votar por primera vez... Y esperoq eu mi madre tambien. Una vez mas veo como los estupidos papeleos burocraticos hacen que mi madre, que lleva 10 años viviendo aqui, no sea española. Esta casada con un españo, tiene 2 hijos españoles, esta contratada aqui, vive aqui... Pero no puede votar aqui. ¿Por que? Preguntenselo a los que llevan casi 2 años tramitando papeles. Son cosas que me dan rabia. Mi madre estudio un master y de todo en EEUU, y ahora esta volviendo a estudiar lo mismo por los mismos papeleos. Estupido, realmente estupido.

Cambiando de tema a algo mas alegre... A ver, que hay de alegre en este mundo... Me estoy deprimiendo pro una amiga, por otra amiga, por un amigo, por todo el mundo! Inma me dijo que me envidiaba porque nunca me llevaba desilusiones. ¡Pero tampoco me llevo nunca ninguna ilusion! ¿Eso es bueno? No se, no se...
No se ni siquiera a que viene todo esto... Me estoy estresando con tantos problemas XD

Bueno, dejandolo ya antes de que cuente mi vida y la de tanta gente, me despido.
¡Un beso!
Lauris

29/2/08

Año bisiesto

¡Hola!
Bueno, siento decir que no se puede quedar el blog sin una entrada el 29 de febrero, que esta fecha no la podre repetir hasta dentro de 4 años mas... Me dan igual los examenes, que tengo todo el fin de semana xD
Bueno, voy a dejar un relato que tambien acabo de escribir... Este necesita un titulo urgentemente, bueno, no urgentemente, es que es de los pocos que no se me ocurre ni una idea. Me han dicho "¿Quién eres?" que me gusta pero no me convence, y no see...


No todos los impermeables lo son siempre. Y el suyo había resultado ser apenas una fina prenda de algodón contra el jarro de agua fría que había recibido.
Anoréxica.
La verdad rebotó en su mente durante unos segundos al verla, sin poder aceptar que fuese cierto. La realidad entraba y salía, alejándose cada vez menos de su incredulidad. Hasta que, como todos los balones, se paró en el centro de su cabeza.
Y explotó en mil preguntas de incertidumbre, de miedo e inquietud, preguntas que pedían a gritos una respuesta… ¿Por qué?
Le había bastado verla después de tanto tiempo de conversaciones telefónicas para darse cuenta del cambio. Y había entendido porqué rechazaba quedar, porqué se limitaba a llamarla para intercambiar novedades, porqué ya nunca veía a la que había sido su mejor amiga. Porque ella sabía que, si se reencontraban, lo descubriría.
Oculta tras un cambio de colegio y unos nuevos compañeros duros y ciegos, había comenzado su propio tormento. No quería que la reconociesen por quién era antes, ya no. Nadie notaría el cambio, pues los ojos del mundo sólo se veían a sí mismos. Nadie excepto ella. Y la había visto.
Cruzaron una mirada, lo suficiente para reconocerse, para que cada una leyese en la mirada de la otra la verdad. Lo justo para que comprendiese que no quería hablar de ello, que debía huir. Lo más rápidamente que pudo, se mezcló con las gentes desconocidas de aquella calle, que pronto se convirtieron en salvadores.
La huída no hacía más que confirmar sus sospechas, su mejor amiga se había convertido en una desconocida. Y la culpa era suya. Corrió tras ella, agarró la manga de una chaqueta demasiado ancha para aquel brazo del grosor de un palo.
La miró a los ojos, buscando una respuesta, una explicación; la manera de ayudarla.
Sólo encontró lágrimas.



A A...

27/2/08

Cadeza hueca

—Cabeza. A ver, repite: ca-be-za —dijo una vez más la madre mientras se señalaba esa parte del cuerpo.

—Cadeza —dijo el niño entre risas, señalándose el pie.

—No, se dice cabeza, y está aquí —sonrió, tocando la del pequeño.

— ¡Cadeza! ¡Cadeza! —exclamó el niño, riendo ya sin disimulos.

— ¿Sabes qué? Voy a contarte un cuento, ¿quieres? Seguro que te gusta, como todos los cuentos…

— ¡Sí! ¡Un cuento, un cuento! ¡Empieza, mamá!

— Érase una vez un niño que pensaba con los pies. Se llamaba Luis.

— ¡Anda, como yo!

— Luis era un niño muy revoltoso, porque siempre tenía que estar corriendo de un lado a otro, para poder pensar. Todos sus amigos le llamaban cabeza hueca, porque sólo pensaba en caminar y en correr… Además, sus pies olían tan mal, ¡que sólo le gustaba el queso! Su Mamá estaba cansada de comprar tanto queso, ¡no habñia nada más en la nevera!

— Pero mamá… A mí no me gusta el queso, y no soy un cadeza hueca.

— Bueno, hijo, ¡hay muchos Luíses en el mundo! ¿Quieres saber cómo sigue la historia?

— Jo… yo pensé que la historia era mía… Bueno, sigue, porfa.

— Un día, Luis fue a jugar a fútbol con sus amigos. Él era muy bueno pensando estrategias, porque…

— Mamá, mamá, ¿qué son estartegias?

— Estrategias, hijo, es-tra-te-gias. ¿Sabes cuando el entrenador del Barça le dice a Ronaldinho que le pase el balón a Messi para que chute y marque? Pues eso es una estrategia.

— ¡Muchas gracias, mamá! ¡Ya sé lo que es una estartegia! —dijo Luis entusiasmado—. Y ahora, ¡cuéntame!

— Pues Luis siempre hacía de entrenador, porque se sabía todos los pases y jugadas del mundo, y se los podía enseñar a sus amigos.

— ¡Hala! ¡Eso es imposible!

— Pues no, Luis se las sabía. Pero ese día Carlos, el único delantero de su equipo, estaba enfermo, ¡y tenían que luchar contra el equipo de Juan! ¿Qué podían hacer? ¡No podían perder! Luis decidió que él jugaría, aunque, en realidad, ¡no había jugado nunca a fútbol! Empezó el partido, y cuando a Luis le llegó el balón estaba sólo contra el portero, ¡perfecto! Le dio una patada tan fuerte, ¡que el balón se perdió en las nubes!

— ¡Guau! ¡Es como Superman!

— No era tan fuerte, pero casi— le sonrió—. Después de eso, no marcó gol, y sus amigos se enfadaron con él. Además, los días siguientes no pudo hablar, todo lo que decía eran estupideces. Sus compañeros le llamaban cabeza hueca a partir de entonces, porque en su cabeza no había nada, pero en su pie… ¡tampoco!

— ¿Y no podía pensar?

— ¡No! Por eso, cariño, la cabeza está aquí— dijo mientras se la señalaba —, y no en el pie.

— Entonces, mamá… ¿yo soy un cadeza hueca?

— Como lo sigas diciendo mal, sí. Se dice cabeza.

— ¡No soy un cadeza hueca! ¡No soy un cadeza hueca!



¡Hola! Bueno, dejo ya el ultimo relato antes que despedirme de internet hasta el jueves o viernes que viene, que es cuando acabo los examenes... Ugh, desearia desaparecer estas semanitas, pero... va a ser que no xD
Es un relato algo estupido que escribi mientras estudiaba en la biblioteca y esta dedicado Laura Kiara, mi frikitocaya y 1ª en leerlo, aunque fuese a medias.
Pos eso, me despido ya y me voy a estudiar que hace falta xDDD
¡Besos!
Laura

PD. al mal tiempo buena cara... y a los examenes amontonados, codos resistentes XD

24/2/08

Creative Commons

¡Hola!
Como habrán visto, he añadido una nueva sección en la barra de la derecha... Creative Commons. Es una página que te da derechos sobre tus creaciones, una especie de coppy right gratis on-line.
Puedes elegir diferentes niveles de derechos, segun tus intereses. Estos derechos se identifican mediante una leyenda de signos que cada uno pone en su pagina, para que quienes lo vean sepan qué pueden hacer y qué no con todo lo expuesto en la página en cuestión.
En mi caso, si alguien quiere copiar algo mío y ponerlo en otro sitio, tiene que mencionar que lo he escrito yo. Además, no se puede intentar ganar dinero con nada escrito aquí (si es que alguien quería ganar dinero con esto, cosa que dudo XD). Por último, no se puede modificar ninguno de mis relatos ni nada de eso. Es decir, que si alguien quiere poner un relato mío en otra página puede hacerlo, pero con la obligación de mencionarme como autora, sin poder usar nada con fines lucrativos y sin modificar ni crear obras derivadas.
Lo pongo por si acaso, que nunca se sabe... No mucha gente se pasa por aquí, que yo sepa, siempre puede que haya alguien que me lo este copiando... Bueno, como sabrán yo no me suelo fiar de nada, así que por lo menos tengo algún derecho sobre mis relatos xD

Todos estos derechos, y algunos más, se pueden combinar para conseguir la licencia que más se ajuste a lo que quiera cada uno. Para más información: http://creativecommons.org/
La página está en inglés, pero si le dan arriba, donde pone "license", aparece en español con todos los datos necesarios, a quien le interese ahí está.


Pos eso, yo me voy a estudiar T.T
¡Feliz domingo!
Lauris